Número 632

   En esta noche gris, fría y lluviosa me he dado cuenta de muchas cosas que hace un año no las hubiese notado y es que han pasado tantas cosas en un solo año, que mi yo de ese momento ya no está, me siento nueva, me siento diferente, y es que luego de tocar fondo solo queda renacer, mi yo de hace un año murió y con él un amor por el que lo daba todo, me deje a un lado para ser la novia perfecta o eso intentaba, deje a un lado lo que yo quería por empujar a esa persona a lograr sus sueños, dejé mis sueños a un lado, mi estabilidad económica y emocional a un lado, mi felicidad a un lado para hacerlo feliz. ¿Por qué? No lo sé, quizás era algo que debí aprender y a la mala, porque quede destrozada, con el corazón hecho polvo y es que entregué toda mi vida y mucho tiempo a él, que nunca hizo por mí lo que yo llegue hacer por él, y no es que quiera lo mismo a cambio pero si al menos un poco de lo mucho que di. Dejé todo por correr a sus brazos por no dejar en el que sería si… y me atreví, pero muy mal porque me atreví cuando no debí, no vi claramente que me estaba atreviendo hacer cosas por alguien que no se atrevió hacer nada por mi. 


   Y es que la señales se hacen difusas cuando eres una buena persona y amas a alguien, y con creer sólo en palabras pensé que todo iba a salir bien; años creyendo en palabras que nunca llegaron a cumplirse, años esperando a que sucedieran promesas, días enteros desvelada y triste por conflictos y discusiones. ¡Cómo lloré! , lloré más de las lágrimas que derramé de pequeña, y es que todos aquellos que me conocieron desde siempre saben cuánto lloraba y eso aún no había cambiado hasta ahora, lloré tanto que ya se me secaron las lágrimas, sufrí tanto que la ruptura me dio igual, y es que a veces te manipulan con un llanto suplicando volver donde tú ya no quieres estar.  Me cansé de dar oportunidades a quien sabe que no era feliz a su lado y no me dejaba ir; cómo desgaste mi alma, mi energía, todo lo que era yo, en una persona; pensé que sería el felices para siempre pero que lindo es un felices para siempre que ves cada cierta vez, que cada vez que lo ves es como la primera vez, pero esta mal porque luego de unos días sabes que es mejor de lejos. 


  Hizo cosas buenas, si, claro que sí, pero solo para que yo me quedara, en el fondo sé que solo era una apariencia y que su verdadero ser es más oscuro de lo que puedo pensar o llegue a conocer.  Cuando yo amaba lo hacia  intensamente, pero ya cambié y es que haré todo para mí, no para quien está conmigo se sienta a gusto, seré yo en mi mejor versión me empujaré a mi misma para llegar a la cima y mi cima no es la misma de nadie más, no me comparo, ya no, mis sueños y metas están claros y son míos y lo que yo quiero hacer, no es para que los demás lo admiren y comenten; soy dueña de mi vida y si no me gusta estar en algún lugar me voy, no más estar esperando por educación o permitir malos comentarios de los demás solo por ser educada, aguantar cosas que no me pertenecen quedó en el pasado. 


  Nuevamente me doy cuenta que aunque pasen los años, aunque analice y esté pendiente de cada detalle y me cuide de que no me lastimen a veces es inevitable; nunca se termina de conocer a las personas, ni el matrimonio lo garantiza, ni toda una vida, mucho menos 6 ó 12 años conociendo a alguien te da la certeza de que es confiable, no, no es así; el compartir, conocer lo externo y que te cuente algunos de sus secretos no la hace una persona confiable, tampoco el conocer a la familia. Pude enfrentarlos con la verdad que ocultaban y me mintieron, mirándome a los ojos negaron la verdad varias veces y es que esa amiga y ese amor lleno de mentiras cambian a cualquier persona. 

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